Boris Milián Díaz

Libertad

Cuando no haya nada                    ya sea en las calles                                              poemas                                                    espejosen las voces o los silenciosentonces podrás hablarde haber entendidoalgo.

Un discípulo

Nadie puede enseñar sobre la vida. De ella sólo se puede aprender sobre sí misma a través de un proceso de prueba y error. La gente puede darte nociones de ti mismo. Viendo a otros actuar, uno toma cierta conciencia de hasta qué punto se puede llegar o, por contraposición, cuáles son los propios límites. […]

La nada

Toma asiento. Abre los ojos o ciérralos                              o muere                                       o respira           camina por el boulevard                   o asiste al concierto o mira el cénit en el mediodía. No hay diferencia                          allíen medio de la nada    como no hay en ti     Nada que la haga.

La vida por la espada

Me dieron la noticia en el parque. Me la dio una de las tantas chiquillas que se le pegaban —adolescentes en su mayoría—, más por mostrar que estaba actualizada con el tema de moda que por genuina preocupación. No me cogió de sorpresa. Él mismo se esperaba algo así “por payaso” —me había dicho unas […]

El lado suave de la navaja

Nos hicimos amigos. Ni yo mismo entendía por qué —esas cosas no se preguntan mientras son efectivas e indudables— y él no iba a preguntarse algo tan pedestre. No respecto a mí. La noción de igualdad le era demasiado ajena —un efecto de su estilo de vida— y, en mi caso, asumirla implicaba un sistema […]

Luto

Hoy maté a Dios. No clave la lanza en su costado                         ni puse la corona. Lo miré a los ojos y lo declaré muerto. Ahora siento pena por mí.No tengo Diosy no me importa.

El grosor de la sangre

Siempre se sentaba de espalda a la reja. Su postura corporal intentaba ser de persona relajada pero esa era una forma de afirmar la dominación. La última mesa era la elección obvia. Quedaba en un cuchillo –entre la pared y el entramado metálico que rodeaba el Café–, lo que daba una vista panorámica a todo […]

…and another poem about nothing

Everything is writtenand there isnothing left                                   to do                                      but                             a record            in our own breath.

El maestro de las mentiras

Nadie sabe qué sucedió. Así la historia pasó de los hechos conocidos a la leyenda. Aquello tenía más huecos que un colador, pero lo indiscutible era que Bárbaro y J.M. estaban presos, mientras que Ibn seguía a cargo del manicomio en completa libertad. Los tres habían sido partícipes. Por supuesto era una situación —cuando menos— […]

Un poema sobre nada

…Y con estocompleto mi día,a pesar de que no tenganadaque agregar.