La ruta de las ruinas
“Vamos conmigo a San Alejandro” me dijo. Como de costumbre, no tenía nada mejor que hacer así que me apunté.
“Vamos conmigo a San Alejandro” me dijo. Como de costumbre, no tenía nada mejor que hacer así que me apunté.
Soy muy susceptible a los cambios de perspectiva. Esto está relacionado con el hecho de que las mías suelen ser
El Luiso era escéptico al Café. Estoy seguro de que existía un elemento orgánico en su rechazo —la memoria de
Mi norte se fue y los otros puntos junto con la libreta de direcciones y las calles que la ordenaban,
Caía la tarde. Estaba solo — casi siempre era el primero en llegar — y fumaba delante de mi taza
Paulo fue jurado mío creo que en tres de los cuatro infames Encuentros de Talleres Literarios en los que participé,