Escribir como ingeniería: rutina y devoción.

Foto de Hansel LF

Lunes 17 de noviembre de 2025


Hoy me tocó trabajar. Es decir, me tocó sentarme frente al teclado y escribir. Últimamente lo hago en el teléfono. No es lo idóneo pero me funciona más que escribir con un teclado estándar (demasiado grande que me deja algunas teclas fuera del alcance). Avance más de lo esperado. Ni remotamente estoy en mi mejor momento -suelen ser 1200 o más palabras diarias- pero prefiero armar bien lo que estoy haciendo. La escritura es un trabajo ingenieril. Una pieza mal colocada puede generar una estructura defectuosa. No aspiro a la perfección pero tampoco me gusta ser un chapucero estándar. Un poco de respeto por mí y por los que me leen.