Ese gato frío y tuxedo

Domingo 4 de enero de 2026


La nevada de ayer fue una bebita. La de hoy fueron horas de nieve cayendo sin parar. En media de eso, vi algo moverse en el árbol frente a la ventana. “Fernando, creo que hay un gato en el árbol”. Hubo una deliberación acerca de mi salud mental hasta que el movimiento rompió el camuflaje. Era un tuxedo (blanco y negro) así que sólo el movimiento lo delataba. Nuevas deliberaciones. Bomberos, grupos de animalistas y el Pentágono (está rodeado de nieve y es un sol por lo que puede ser que obtenga la VISA). No quedó más remedio que iniciar la misión de rescate por medios propios. Por supuesto, no bajó. Hasta el anochecer seguía allí. Ahora no se logra distinguir.