Exiliados y sin sueños.

Miércoles 11 de marzo de 2026

Tengo visita. Natasha vino a visitarnos aunque ya no la esperábamos. Nos dedicamos a hablar mal de Serbia, casi una obligación de todo exiliado o refugiado, y beber oyendo música latina. Como dijera un amigo: “Gracias al reggaeton, he logrado apreciar la salsa”. Y sí, es buena música por derecho propio.

El problema de pensar Cuba; escribir Cuba, es el desgaste emocional que provoca. Fernando me comentaba cómo nos han destruido el país. El sueño cubano por excelencia es irse. Incluso los que todavía creen en un sueño de opio, lo hacen. Entonces, llegó a la conclusión de que es un país sin sueños.

La temperatura sigue subiendo. Eso se agradece.

Foto de Hansel LF