que no dijimos
se graban a fuego
en las arrugas
de mi cara;
son la leyenda de algún mundo
la fotografía de una casa
que nunca habitamos
y en la que se mueven
las horas
que conformarían
otra existencia.
Y si no las dijimos
¿Por qué
este cielo
y las calles
paredes
muertos
gestos de la mujeres
caminando
la noción del ser
la dialéctica de la vida
me las repiten sin parar?

