Miércoles 29 de octubre de 2025

(Parte II)

Belgrado se siente pequeña. Al menos, fue la sensación que tuve al ver su parlamento. Parte de la broma era que entendiera el Espíritu Patriótico pero aquello se me resistió. Uno llega acostumbrado a la megalomanía del Capitolio (más grande que el de EUA) y no se impresiona. No diga que sean edificios feos. Son monumentos a un proyecto Civilizatorio que se siente fracasado. A Sara y a Magdalena tampoco les impresiona (y eso que son de aquí). Mi caso -el de un extranjero- abre otra arista del problema. La comparación me remite al concepto griego de “hibris”. La misma, me hizo buscarle una interpretación bastante literal al conjunto escultórico de la entrada: Caballos Negros Jugando. Parece más una apología de la “sexualidad alternativa” que una referencia al poder político desbocado. Pero yo no soy crítico de arte. Al frente, está Ćaciland (La Tierra de los Niños). Es un grupo de carpas donde los partidarios del actual presidente reclaman su derecho a volver a clases. La mayoría ya está más cerca de la edad de retiro que de graduarse pero es parte de la Farsa Nacional y, la verdad, no voy a juzgar la vocación de nadie.

Espero que el huracán los traté bien por Cuba.