Lunes 22 de junio de 2026
Empiezo a trabajar desde que me levanté. Dormí con un poema (de hecho dos) esbozados en mente. Sólo escribí el primero. Intentaba hacer un experimento con el ritmo y por eso lo prioricé. El resto del día lo he dedicado a reconstruir una historia a partir de testimonios. Mis hallazgos sobre la memoria siguen sorprediéndome. La construcción de una memoria colectiva parece no ser tan sencillo como la simplificación o reducción de las memorias individuales a sus elementos comunes. A veces ni siquiera tiene que ver con la memoria en sí sino con la necesidad de tener la información para algo.
Nada nuevo en la fabulosa tierra llamada Cuba. Pronto pronto podremos llamarla Atlántida. O, quizás y con suerte, la gente recordará una época donde una floreciente civilización creció allá durante unos treinta o cuarenta años.

