Lunes 2 de febrero de 2026
Se supone que un diario sea para dejar “pensamientos íntimos”. Me tienta hacer una lista de las cosas que no son un diario -como está tan de moda en la obra de los pensadores políticos, filósofos, literatos y usuario de IA para suplantar lo que las naturaleza en su sabiduría les negó- pero mis ganas de parodiar (y molestar) no trascienden más allá de un círculo de genuinos visionarios y estetas. La verdad es que rara vez salgo de un pensamiento vago sobre la realidad, una relatoría sobre el clima o (¡Oh! ¡Deporte Nacional!) un par de quejas. Pareciera que trato de cuidar mi intimidad lo cual es cierto… En cierta medida.
Hoy vi The Worst Person in The World de Joachim Trier. No les cuento de qué va (“Googleen, ¡Pendejos!) pero me hizo recordar algo que me pasó (de hecho, varias cosas pero una reciente en particular). Hace unos días buscaba información sobre Sargeant House. Una de las bandas en el catálogo son los japoneses de Boris. El nombre me generó vértigo y diría que ansiedad. No pude seguir leyendo durante unos minutos. Igual, soy un tipo duro y seguí pero por un momento sentí que alguien me estaba increpando y tenía razón.

