Columnas

Mis profesores los curas

Los curas no eran seres mitológicos. Tenía la idea de que eran unos fanáticos rabiosos que se enorgullecían de su

Mi última vez de estudiante

La gramática siempre ha sido un reto. El ejercicio de escribir, ese con el que se introduce a los niños

Armando mi profesor

A la memoria de Efrén.Años después supe que aquella reunión -la que fue tratada como un tema de seguridad nacional-

Inicio de temporada

Era un lugar tranquilo. Quizás se debiera a su relativo aislamiento o a una superstición internalizada. O pudiera achacarlo al

Ascención

“¡Él sale cuando a mí me salga de la pinga!”. Lo oí desde el otro lado de la puerta cuando

Lamento desde lo profundo

“Puedes irte si no te gusta”. Esa era la opción que me dejaba la familia si quería permanecer en la

Espiral

“No quiero medicamentos”. Si algo me daba terror era que me convirtieran en un zombie químicamente lobotomizado. Permanecía la visión

Círculos

“¿Qué te pasó?” era el bocadillo del día. Ya había tenido que darle explicaciones a la mujer de mi tío;

El fin (o su anuncio)

No entendí qué pasó. Los dos años después del fin del mundo fueron, casi que, un cumplimiento literal de la

Reino de incesto y avaricia

Éramos una familia. Es decir, éramos un cúmulo de rivalidades mezquinas en perpetua competencia obligados a convivir juntos. Suena cínico.