El oro de los tontos
“Era como estar en El Café”. En aquella época los personajes literarios habitaban la realidad hasta el punto de volverse
“Era como estar en El Café”. En aquella época los personajes literarios habitaban la realidad hasta el punto de volverse
Voy para seis meses en esto. Reconozco que al principio me daba ansiedad eso de ser “Escritor”. No es bonito.
No sé si el veneno era bueno. Alejandro, el Dopping, Brayan y el dueño de la casa estaban dando vueltas
“Vamos conmigo a San Alejandro” me dijo. Como de costumbre, no tenía nada mejor que hacer así que me apunté.
Soy muy susceptible a los cambios de perspectiva. Esto está relacionado con el hecho de que las mías suelen ser
El Luiso era escéptico al Café. Estoy seguro de que existía un elemento orgánico en su rechazo —la memoria de
Caía la tarde. Estaba solo — casi siempre era el primero en llegar — y fumaba delante de mi taza
Paulo fue jurado mío creo que en tres de los cuatro infames Encuentros de Talleres Literarios en los que participé,
La primera vez fue tensa. Después de horas de proceso inquisitorial, llegan los resultados y, con cada lugar, aumentan y
Los humanos somos animales sociales. Hasta mi recién encontrada misantropía se quebraba ante la necesidad de comulgar con otros seres