Columnas

El oro de los tontos

“Era como estar en El Café”. En aquella época los personajes literarios habitaban la realidad hasta el punto de volverse

Especial de Año Nuevo

Voy para seis meses en esto. Reconozco que al principio me daba ansiedad eso de ser “Escritor”. No es bonito.

La incursión nocturna

No sé si el veneno era bueno. Alejandro, el Dopping, Brayan y el dueño de la casa estaban dando vueltas

La ruta de las ruinas

“Vamos conmigo a San Alejandro” me dijo. Como de costumbre, no tenía nada mejor que hacer así que me apunté.

Hacia la frontera

Soy muy susceptible a los cambios de perspectiva. Esto está relacionado con el hecho de que las mías suelen ser

La reunión

El Luiso era escéptico al Café. Estoy seguro de que existía un elemento orgánico en su rechazo —la memoria de

La fiesta comienza

Caía la tarde. Estaba solo — casi siempre era el primero en llegar — y fumaba delante de mi taza

Viviendo el sueño

Paulo fue jurado mío creo que en tres de los cuatro infames Encuentros de Talleres Literarios en los que participé,

La antipoética del Samsara

La primera vez fue tensa. Después de horas de proceso inquisitorial, llegan los resultados y, con cada lugar, aumentan y

Tarde de ensoñación

Los humanos somos animales sociales. Hasta mi recién encontrada misantropía se quebraba ante la necesidad de comulgar con otros seres